viernes, 6 de diciembre de 2013

Día Nº 97: (3/21 dáis de Respiro) - Chau Pucho, Día 3.



Hoy ha sido un día más intenso desde la perspectiva de participar en pensamientos con relación al deseo por fumar y reprimir éstos. He llegado a preguntarme, "¿pero, quién me mandó a mi a decidir dejar de fumar?". Comencé a sentir arrepentimiento por la decisión que he tomado. "Un puchito, uno solo, es inofensivo", pienso, para convencerme a mi mismo de abdicar la responsabilidad que asumi con respecto de haber decidido comprometerme a dejar de fumar. Otro punto que he comenzado a notar es que cada vez que decidía prepararme un café/té o comer un snack entre comidas pensaba en "el pucho que NO PUEDO fumar", y pienso en lo placentero que sería la experiencia si lo coronara con el disfrute de un cigarrillo. En realidad, sí PUEDO fumar; es tan fácil como sacar un pucho de mi viejo y prenderlo. Ahora, ¿Por qué quiero/deseo fumar? ¿Por qué pienso en fumar? ¿Por qué la acción de comer no concluye con el estar satisfecho con lo ingerido? ¿Para qué fumar?
Por otro lado, la acción misma de Respirar "no es la misma" ahora que no fumo. Como que he el respirar ha perdido la gracia.
Si bien no era un fumador compulsivo (desde mi perspectiva seria quien fuma entre 20/40 cigarrillos por día) - yo fumaba, más o menos, 10 cigarrillos (máximo) por día: ni bien me despertaba, a los pocos instantes de levantarme, con el café de la mañana, me prendía uno. Me prendía uno mientras leía; mientras estudiaba; cuando necesitaba alguna excusa para abandonar una situación o cuando consideraba que la situación ameritaba un pucho.Fumaba cuando salía de casa para dirigirme hacia el trabajo; cuando estaba "aburrido"/sin hacer nada. En fin, siempre era un buen momento para prender un cigarrillo. Si bien no fumaba como un empedernido, no pasaba un solo día sin fumar. Y con éste ya van 3...

Bien. Mañana continuaré. Nos vemos aquí mismo.

Gracias!    

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Páginas vistas en total

ShareThis